La comida: una fuente de vida en la Fiesta on Wells

En medio de un estadillo de imágenes y sonidos, la gastronomía ocupa un lugar central en la comunidad latina durante Fiesta on Wells.

Cada año, en la avenida Wells, normalmente en torno al tercer domingo de septiembre, es probable que te encuentres con esta celebración para conmemorar el inicio del Mes de la Herencia Hispana (que comienza el 15 de septiembre y dura hasta mediados de octubre). Fiesta on Wells, de entrada gratuita, está organizado por Latino Arte y Cultura, y da la bienvenida a miembros de la comunidad de todas las edades para que disfruten de este momento de orgullo aquí mismo en Reno.

Aunque hay una gran variedad de entidades locales, organizaciones y artesanos que anualmente montan sus puestos en la feria callejera, es en el área de la música, del baile y cerca de los puestos de comida donde probablemente encontrarás a más gente reunida.

Para algunos, la comida que ofrecen los vendedores puede resaltar los sabores de casa, un momento de reflexión nostálgica al recordar las comidas compartidas con amigos y familiares, o la oportunidad de probar algo nuevo.

El pasado domingo, 20 de septiembre, tuve el placer de visitar dos de los puestos de comida que había allí.

Mi primera parada fue “Fuente de Vida”, donde no había dejado de llegar gente en todo el tiempo que estuve en Fiesta on Wells. ¡Me alegro de haber decidido seguir el ejemplo y unirme a la cola, ya que la espera mereció mucho la pena!

Se forma una multitud frente al food truck
Una multitud de clientes se pone en fila al frente del camión de comida “Fuente de Vida”, para disgustar sabores salvadoreño. Foto de Eugene Melmani

Fuente de Vida es un camión de comida salvadoreño que lleva más de dos años operando en Reno y que ya había participado en este evento en ocasiones anteriores. Aunque su menú se centra principalmente en platos de El Salvador, también ofrecen una selección de platos mexicanos, entre los que destaca está el birriaramen, el plato de fusión mexicano-japonesa que ha conquistado el mundo desde su creación hace 10 años.

Decidí pedir sus pupusas rellenas de loroco y queso, y la de jalapeño y queso – ya que aún no había probado las pupusas – y las empanadas de plátanos. Como soy vegetariana, mi mayor temor a la hora de probar nuevos platos es que el sabor se pierda al no llevar carne. Esa preocupación se disipó por completo con los primeros bocados de mi pedido.

Las pupusas, el plato nacional de El Salvador, fueron creadas por primera vez por el pueblo indígena pipil de ese país centroamericano. Tradicionalmente, las pupusas se rellenan con ingredientes sencillos y fáciles de conseguir, como alubias y maíz, pero pueden rellenarse con cualquier ingrediente; se trata, en esencia, de tortillas de maíz rellenas que se cocinan a la plancha o se fríen y que se pueden comer a cualquier hora del día.

Empecé con la pupusa de jalapeño y queso, que resultaba más ligera al paladar que los platos siguientes. El frescor del jalapeño contrarrestaba el sabor del queso y, al combinarlos con el curtido, esta primera pupusa supuso un comienzo refrescante para el resto de mi comida de Fuente de Vida.

La segunda pupusa estaba rellena de loroco y queso. El loroco es una planta trepadora originaria de Centroamérica; en las pupusas se suelen utilizar sus capullos sin abrir. Al combinarlo con el queso de la pupusa, el sabor resulta terroso y sabroso. El crujiente de la masa complementa el relleno suave y sustancioso, lo que le confiere, en general, un sabor más intenso que el de la pupusa de jalapeño.

imagen de pupusas y empanadas
Las pupusas de loroco con queso y de jalapeño con queso (izquierda) y las empanadas de plátano (derecha) de Fuente de Vida. Foto de Eugene Melmani

Por último, probé las empanadas de plátano. Aunque quizá estés más acostumbrado a su equivalente mexicano, que puede ser salado o dulce, las empanadas de El Salvador se elaboran exclusivamente como postre.

La masa de las empanadas salvadoreñas está compuesta íntegramente por puré de plátano, y en Fuente de Vida las rellenan con crema pastelera de vainilla. Una vez fritas, se rebozan en azúcar y se sirven calientes.

El resultado es un pastel tan esponjoso que se deshace por completo en la boca. El sabor de la crema pastelera es sutil, lo que permite que el dulce de los plátanos y el azúcar te invada por completo. Aunque las empanadas de Fuente de Vida eran especialmente abundantes, no pude resistirme a la masa suave y a la crema pastelera ligeramente pegajosa, y pronto solo me quedaron los restos azucarados.

A pesar de estar prácticamente llena tras mi pedido en Fuente de Vida, no quería irme de Fiesta on Wells sin probar al menos otro plato. Con esa idea en mente, me dirigí a Sweet Heaven Treats.

Con un puesto decorado en tonos rosa pastel, farolillos con forma de fresa y peluches de Hello Kitty, Sweet Heaven Treats me llamó la atención de inmediato. Ofrecen limonadas, refrescos y fresas con crema. Sus fresas con crema se pueden personalizar con una gran variedad de ingredientes, aunque al final me decidí por la clásica fresas con crema.

una taza llena de dulces y fresas de colores
“OG Strawberries” es un postre de fresas con crema de la compañia from Sweet Heaven Treats. Foto por Eugene Melmani

El postre que me sirvieron era abundante, pero se notaba que estaba elaborado con mucho calidad. Las fresas estaban colocadas meticulosamente sobre la nata, y su frescura, combinada con la cremosidad aterciopelada de la nata, supuso el broche de oro más dulce a mi visita a Fiesta on Wells. 

Si este año no has podido ir a Fiesta on Wells, no dejes de seguir a Latino Arte y Cultura en Internet para estar al día de las últimas novedades sobre los próximos eventos centrados en la cultura latina en Reno. Quizá tengas la oportunidad de probar estas delicias la próxima vez.

Escrito por Eugene Melmani, fotos de Eugene Melmani; traducción por Claudia Cruz