La banda chicana Ozomatli trajo su energía desbordante a Reno.
Artown, la organización de las artes en nuestra comunidad, no es la única que celebra sus 30 años en 2025.
Con la esperanza de seguir mejorando la escena artística y la apreciación cultural de la “ciudad pequeña más grande”, Artown le dio la bienvenida a principios de este mes a la banda chicana Ozomatli, con sede en Los Ángeles, que actualmente se encuentra en la gira nacional “30 Revolutions” para conmemorar su legado de tres décadas lleno de música y unidad.
La innovadora fusión de géneros de Ozomatli – ellos mezclan la salsa, el jazz, el funk, el reggae, el hip-hop y muchos más –, captura los diversos sonidos de Los Ángeles. Su estilo eléctrico irradia orgullo y una sensación de resiliencia, con ritmos que te dan ganas de bailar con ellos.
Su nombre es todo menos aburrido. Ozomatli, una palabra náhuatl que significa mono, está vinculada al calendario azteca y representa al dios de la danza, el fuego, la nueva cosecha y la música.
Los entusiastas fans de “Ozo” llegaron temprano y reservaron sus asientos casi dos horas antes del comienzo del concierto, a las 7:30 p.m. Javier Mora, fanático desde hace 15 años, explicó que siempre acude a ver sus conciertos en Reno y que le resulta difícil elegir una canción favorita.
“[Me gusta] la música, la forma en que tocan y el sonido”, dijo Mora.
Rubén Durón es un ávido asistente a los conciertos de Artown y recientemente comenzó a trabajar como voluntario para la organización sin fines de lucro junto con su esposa.
“Es importante que el arte llegue a todos los niveles de la sociedad, y cuando es gratuito, todos tienen la oportunidad […] de disfrutar del arte,” dijo Durón. Aunque nunca había escuchado a Ozomatli, el voluntario describió cómo tiene una ventaja al poder para escuchar diversos estilos musicales.
Ozomatli animó al público a levantarse a bailar y, en poco tiempo, la primera fila se llenó de gente bailando. Entre la multitud habían niños que acompañaban a sus padres en la pista de baile.
Además de bailar, la gente sentía realmente cada letra mientras cantaba cada canción. Las canciones de Ozomatli no solo hacen bailar a la gente, sino que también transmiten mensajes políticos.
Su reputación de difundir mensajes que amplifican las voces de los marginados se remonta a 1995, cuando Ozomatli nació de una protesta por los derechos de los trabajadores.
El saxofonista y miembro fundador Ulises Bella provocó al público diciendo: “Me gusta mi horchata sin ICE. ¿Me entienden?”, refiriéndose al cuerpo policiaco de inmigración de EE.UU. En respuesta, los asistentes al concierto aplaudieron y vitorearon, mientras que una mujer inmediatamente levantó el dedo medio hacia el grupo en un gesto ofensivo.
Muchos asistentes lucían con orgullo sus camisetas de Ozomatli, mientras que una mujer en primera fila tenía un rotulador listo para que la banda le firmara su álbum en CD.
Al final de la noche, los niños se divirtieron aún más, ya que la banda los invitó al escenario para saltar y bailar.
Justo cuando la noche llegaba a su fin, los miembros de la banda bajaron del escenario, formaron una conga y la gente los siguió por todo el recinto. Allí, finalizaron el concierto con muchos fans pidiendo fotos.
Para honrar sus 30 años de activismo a través de la música, los fans pueden esperar el lanzamiento de una nueva canción. Ozomatli rinde homenaje a la clase trabajadora con Red Line, su nueva canción cual estrenó este 25 de julio.
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