Los recortes de USAID obstaculizan los esfuerzos climáticos en el extranjero
August 11, 2025 By
Daisy Gomez
Uno de los principales sitios del mundo para la investigación de ecosistemas tropicales enfrenta un revés en materia de energía limpia después de que la administración Trump eliminara los fondos de USAID. Lo que se aprenda allí podría, en última instancia, impulsar la acción climática a nivel nacional.
El estado de Nevada alberga las dos ciudades de Estados Unidos que más rápido se están
calentando, con temperaturas anuales promedio que han aumentado desde 1970 en 7.8 grados en Reno y 5.9 grados en Las Vegas. Para combatir estos aumentos abrasadores de temperatura, las autoridades locales buscan implementar mejoras energéticas y aumentar la cobertura de sombra mediante la plantación de árboles en los barrios más vulnerables, así como adoptar un nuevo Plan de Acción Climática (PAC).
Esfuerzos locales como estos en Nevada y en todo el país tienen como objetivo ofrecer apoyo a los estadounidenses, pero no se puede decir lo mismo de otros países que enfrentan circunstancias similares y cada vez peores.
A partir del 1 de julio, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional
(USAID) suspendió oficialmente sus operaciones, poniendo fin a la ayuda para el cambio
climático, la protección ambiental y el apoyo a las crisis humanitarias a nivel mundial. Personas de todo el mundo están sufriendo los duros impactos de las sequías, inundaciones y calor extremo en sus comunidades, y ahora se enfrentan a la realidad de tener que abordar estos problemas con fondos insuficientes y sin el apoyo de USAID.
El cambio climático fue una prioridad absoluta para USAID, ya que el período 2020-2030 es
crucial para establecer una trayectoria global y garantizar que las generaciones futuras no se vean sometidas a los efectos más devastadores del cambio climático. Sin embargo, la Estrategia de Cambio Climático 2022-2030, que se centraba en las emisiones de gases de efecto invernadero y en la adaptación a la crisis climática ya en marcha, ahora obliga a otros países a buscar nuevas soluciones.

Esto incluye proyectos de investigación para soluciones climáticas como la Estación Biológica La Selva, ubicada en el corazón de la selva tropical al sur de Puerto Viejo de Sarapiquí, Costa Rica. Esta estación se convirtió en una de las primeras áreas privatizadas del país para la investigación de ecosistemas tropicales, y el trabajo que se realiza aquí podría, en última instancia, contribuir a las iniciativas climáticas a nivel nacional.
Con una extensión de casi 1,600 hectáreas de selva tropical, la Organización para Estudios Tropicales ha establecido a La Selva como un “sitio pionero en educación, investigación, conservación y ciencia ciudadana” desde 1953.
Con la ayuda de USAID, La Selva pudo implementar un proyecto de paneles solares en fases para alimentar las áreas principales de la estación, promoviendo la energía limpia a través de la reducción del uso de carbono y combustible.
Sin embargo, después de que USAID recibiera recortes presupuestarios de casi 60 mil millones de dólares de la Administración Trump, La Selva ya no puede financiar la cuarta fase de instalación de paneles solares.
“La intención de la organización es llegar tan cerca del 100% solar como se pueda … estamos como en un 75%”, dijo Charles Acuña Salazar, director administrativo de La Selva.
“Íbamos a tener una etapa número cuatro con fondos de USAID, pero con las políticas del Gobierno de Estados Unidos cerraron los fondos y entonces ya no vamos a poder hacer esa cuarta etapa”, él dijo.
La Selva cuenta actualmente con 740 paneles solares, cuya primera fase se inició en 2017. La segunda y tercera instalaciones se realizaron en 2018 y 2019.
“La primera etapa fue un poco pequeña. Porque fue con donaciones de personas. Entonces fue como una práctica para ver qué tal funcionaba; la segunda etapa fueron fondos donados por una organización. Y la tercera etapa fue una donación importante hecha por un investigador que estuvo aquí por largo plazo”, Salazar dijo.
Si bien estos paneles solares son nuevos, han supuesto un cambio positivo en la forma en que se genera y utiliza la energía en la planta. Por ejemplo, antes las duchas se calentaban con energía eléctrica, pero ahora se utilizan calentadores solares para la estación.
Además de suministrar energía para estos servicios básicos, USAID ha proporcionado dinero para mejorar las unidades de aire acondicionado, reemplazar la iluminación y los urinarios para promover la reducción de carbono.
“También con donaciones de USAID. Hemos hecho muchos cambios con equipos no eficientes a equipos más eficientes”, explicó Salazar. “Aires acondicionados tuvimos, por ejemplo … con gases no muy buenos para el ambiente. Entonces cambiamos como 50 unidades de aire acondicionado para renovar y disminuir nuestro impacto en el ambiente”.

ahorrar energía y agua en los baños de La Selva. Foto: Daisy Gómez.
Salazar dijo que los fondos también les ayudaron a mejorar los inodoros y grifos para que utilicen menos agua y sean más eficientes energéticamente.
“Cambiamos toda la parte de iluminación, antes teníamos luces incandescentes que calentaban mucho y gastaban mucho más energía, y entonces logramos como un 95% a poner luz LED”, él concluyó.
Sin el continuo apoyo financiero de USAID, La Selva enfrenta actualmente un revés en la instalación de paneles solares. Aún así, Costa Rica no es el único país que sufre los efectos de la administración Trump.
Según Yale Environment 360, se están eliminando y cerrando proyectos de conservación en docenas de países después de que “la administración Trump le dijera al Congreso que había terminado 5,341 proyectos y reduciría el personal de USAID al mínimo legal de 15 personas”.
Algunos de los países mencionados que han sentido el impacto son Sudáfrica, Tailandia, Laos, Vietnam y Tanzania. Uno de los proyectos internacionales para proteger especies como elefantes y rinocerontes en su hábitat natural en África se ha suspendido. Solo el continente africano recibió 146 millones de dólares en 2023, más que cualquier otro continente.

Organización para Estudios Tropicales. (OET) Foto: Daisy Gomez.
En un memorando oficial de la administración mencionado por Associated Press, se hicieron
recortes de financiación a USAID con el fin de centrarse en los intereses estadounidenses,
utilizando el dinero de los contribuyentes.
Se han interrumpido proyectos implementados en La Selva y en todo el mundo, pero estos son ejemplos de cómo importantes programas y planes ambientales dependen en gran medida de USAID y su financiamiento.
Esto nos lleva a preguntarnos: ¿Qué sigue?
Para la Estación Científica La Selva, Salazar añadió que esperan recuperar la totalidad de la inversión en paneles solares mediante donaciones en tres años. Posteriormente, la energía se considerará gratuita. Sin embargo, sin la ayuda de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), La Selva no podrá alcanzar su objetivo de utilizar el100% de energía solar.
Sin embargo, esto no significa que nunca vayan a lograr sus planes. Significa que podría tardar más de lo previsto mientras la estación de investigación explora nuevas oportunidades de financiación para la cuarta y última instalación de paneles solares.
Esta historia fue compartida con permiso del Sierra Nevada Ally y reportada originalmente por Daisy Gomez y publicado en inglés el 17 de julio de 2025.
Ilona Coutee, estudiante de último año de español e psicología en la Universidad de Nevada, Reno, contribuyó con la traducción de este artículo para Noticiero Móvil.
Esta noticia fue producida en colaboración con The Hitchcock Project for Visualizing Science y Noticiero Móvil en Reynolds School of Journalism en la Universidad de Nevada, Reno.

