El salón del Silver Legacy estuvo lleno de lágrimas, risas, y la rica nostalgia de recuerdos compartidos el pasado lunes, cuando los ciudadanos del norte de Nevada se reúnieron para celebrar la vida de Jesus “Chuy” Gutierrez, un respetado empresario y pilar de la comunidad, quien falleció el pasado mes de marzo. Fue fundador de Mari Chuy’s, un restaurante mexicano tradicional de la región.
“No puedo expresar lo importante que era alguien como Chuy”, dijo Gary Carano, presidente ejecutivo del consejo de administración de Caesars Entertainment, propietarios de los casinos Silver Legacy, Eldorado y Circus Circus. “Su impacto se muestra en este salón”.
La familia Gutierrez, acompañado de amigos cercanos, socios comerciales y clientes, abrió las puertas a toda la comunidad, invitando a todos aquellos que “conocieron y amaron a Chuy.” Desde clientes de muchos años y empleados, hasta oficiales locales todos asistieron para rendir homenaje a un hombre cuya pasión por la comida y dedicación a la comunidad tocó a muchos.
Nacido en Michoacán, México, Chuy se mudo a Reno, Nevada cuando tenía 11 años. No fue hasta que consiguió un trabajo en ElDorado como cocinero en los 80s donde Chuy empezó a enfocarse en establecerse como dueño de restaurante. Fue allí donde Chuy aprendió muchas de las técnicas que formularon su éxito culinario.
En 2001, Gutiérrez dio el gran paso de expandir sus habilidades culinarias y abrir su propio restaurante. Llamado Fresh Mex, estaba en la esquina de la avenida Keystone y la calle Cinco convirtiéndose en un local favorito. Después de una década de operaciones Gutierrez, al lado de su esposa Maria, decidió que el restaurante pasará por una renovación de imagen y reubicación.
En la búsqueda de su próxima aventura, la pareja se instaló en un edificio ubicado en Midtown. Fue aquí donde Gutiérrez abriría su segundo restaurante y se convertiría en un icono al presentar Mari Chuy’s.
Con cinco ubicaciones repartidas por Reno y Sparks, Mari Chuy’s se hizo famoso por sus sabores auténticos y su ambiente acogedor que reflejaba el espíritu del propio Gutiérrez.
“Mi esposo y yo hemos ido a Mari Chuy’s desde hace mucho tiempo. La comida es increíble y todos allí son muy amable”, dijo Codi Munford, cliente de los restaurantes desde hace mucho tiempo. “Aquellos que comen muy frecuentemente allá saben que si ibas y Chuy estaba, él te trataba como de la familia y se aseguraba de que toda tu comida saliera bien”.

Más que un hombre de negocios, Gutiérrez fue un miembro importante de la comunidad ayudando a representar a aquellos que no tenían voz y ayudando a empoderar a la comunidad latina de la zona. Desde su asistencia a las reuniones del consejo municipal hasta su participación en programas municipales de retribución, Gutiérrez siempre hizo todo lo posible por Reno y sus residentes.
“La fuerza de Chuy era construir comunidades”, dijo su viuda María al Noticiero Móvil. “Quiero decir, sólo mira a tu alrededor, mira todas las vidas que tocó. Habló por los que no tenían voz”.
Al entrar en el salón de baile, los invitados fueron recibidos por un proyector que mostraba fotos de la vida de Gutiérrez. Él en sus restaurantes, con su familia y durante momentos de orgullo dieron a los invitados una comprensión aún más profunda de quién era.
Había chefs sirviendo comida, una mini barra de postres y un bar para que las personas pudieran tomar una bebida, mientras los sonidos de la banda de mariachi llenaban el aire.
A lo largo del evento, miembros de la familia y de la comunidad se turnaron para recordar las memorias positivas que compartieron con Gutiérrez frente al micrófono. Estos relatos incluyeron momentos de generosidad, alegría y la capacidad de Gutiérrez para unir a las personas.
Para la ciudad de Reno, Gutiérrez fue un mentor, amigo y fuente de apoyo para los ciudadanos. Retribuyó a la comunidad, brindó oportunidades y utilizó sus restaurantes como lugares de encuentro comunitarios. Su compromiso con la ciudad de Reno iba más allá de solo la hospitalidad.

“Chuy era un gran hombre; era el amigo de todos”, dijo su hermano Héctor Gutiérrez. “Era una persona internacional. No le importaba la raza ni el género. Solo quería que todos estuvieran bien. Era una persona para todos”.
A medida que avanzaba la ceremonia, se percibía que, aunque Gutiérrez ya no está aquí, su impacto sigue arraigado en la comunidad. Desde sus atrevidos sabores y comidas, hasta su amabilidad, ayudó a mostrar lo que significa ser una comunidad, en los negocios, la familia y la ciudad de Reno.
“Lo mejor de él era su pasión, su corazón y su defensa”, dijo su viuda María.
El momento más destacado de la tarde fue la llegada de la alcaldesa y los concejales de la ciudad. Cuando todos subieron al escenario, el concejal Miguel Martínez hizo un anuncio especial.
“En honor al impacto de Chuy en la comunidad, la ciudad de Reno reconocerá el 5 de mayo como el ‘Día de Chuy’. Será recordado como mucho más que el dueño de un restaurante, sino como un miembro de la comunidad y un amigo de todos”, dijo Martínez.
El anuncio fue recibido con lágrimas y aplausos, mientras se levantaban las copas para brindar: “¡Uno, dos, tres… por Chuy”!, vitoreó la multitud.
Este artículo ha sido traducido al español del inglés por Julie Armenta, estudiante de español en la Universidad de Nevada, Reno. Fue editado nuevamente por Claudia Cruz.